A favor del matrimonio entre personas del mismo sexo con derecho a la adopción de infantes, las organizaciones Asistencia Legal por los Derechos Humanos (Asilegal) e Idheas, Litigio Estratégico en Derechos Humanos, solicitaron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) participar en el debate en torno a la acción de inconstitucionalidad interpuesta por la Procuraduría General de la República (PGR) contra las reformas que desde el 4 de marzo pasado permiten casarse a las parejas homosexuales en el DF.
Por separado, las dos organizaciones apoyaron el proyecto elaborado por el ministro Sergio Valls Hernández, el cual, concluye que las modificaciones al Código Civil capitalino aprobadas el 21 de diciembre de 2009 por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF) son constitucionales. Ambas asociaciones no gubernamentales pidieron ser escuchadas por el máximo tribunal del país mediante la figura de Amicus curiae.
Según el investigador argentino Víctor Bazán, en el artículo “
Amicus curiae, transparencia del debate judicial y debido proceso”, este término de origen latino se refiere a “un tercero ajeno a la disputa judicial pero que ostenta un justificado interés en el modo como el litigio se resolverá en definitiva” (Biblioteca Jurídica Virtual del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la Universidad Nacional Autónoma de México,
http://www.juridicas.unam.mx/publica/librev/rev/dconstla/cont/20041/pr/pr11.pdf).
Idheas, a través de un equipo multidisciplinario llamado Ombudsgay, manifestó a la Corte su deseo de intervenir en la discusión, que inicia este jueves 1 de julio. La organización civil elaboró un documento de 55 páginas, donde esgrime que la acción de inconstitucionalidad 2/2010 presentada por el gobierno federal, vía la PGR, es “infundada”.
El Amicus curiae, enviado a la Corte el lunes pasado, está signado por José Luis Caballero Ochoa y Miguel Rábago Dorbecker, académicos de la Universidad Iberoamericana; Jimena Ávalos, abogada de Fundar, Centro de Análisis e Investigación; Gerardo Mejía, del Programa Universitario de Estudios de Género de la UNAM; Mario Santiago Juárez, director de Idheas, y la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal, entre otros.
El matrimonio gay, sostiene el proyecto Ombudsgay, “remedia un sistema de apartheid sexual de facto”, por lo cual, es congruente con la Constitución mexicana, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, así como la Convención Americana sobre Derechos Humanos.
El texto también cita que investigaciones científicas realizadas en Alemania, España, Francia, Reino Unido, Estados Unidos, Australia, Brasil, Chile y México coinciden en que los hijos de gays y lesbianas son personas sanas, “no tienen ninguna desventaja con respecto a otros menores criados en familias tradicionales (heterosexuales)”.
En tanto, el Amicus curiae de Asilegal –el cual consta de 28 páginas–, indica que de acuerdo con la Academia Americana de Pediatría, “crecer con padres homosexuales puede conferir algunas ventajas a los niños, puesto que esos padres han sido descritos como más tolerantes a la diversidad y más cuidadosos respecto a niños más pequeños que los hijos de padres heterosexuales”.
Asilegal destaca que la adopción homoparental es un derecho reconocido en países como Andorra, Bélgica, Canadá, Dinamarca, España, Guam, Islandia, Israel, Noruega, Países Bajos, Reino Unido, Sudáfrica, Suecia y Uruguay, además de algunas entidades de Australia y Estados Unidos.
“La salud mental de una persona no depende de su orientación sexual”, señalan expertos
El Instituto Mexicano de Psicoanálisis emitió ayer un comunicado, en el cual recalca que según la Asociación Americana de Psiquiatría, la Asociación Americana de Psicología y la Organización Mundial de la Salud, la homosexualidad no es una enfermedad.
“La salud mental de una persona no depende de su orientación sexual… El derecho a casarse y a adoptar, como pareja, a menores, son derechos que no deben, ni pueden ser discutidos con base en argumentos que pongan en entredicho la salud mental de las personas homosexuales y lesbianas”, expone el boletín de prensa.
Finalmente, el Instituto llama al gobierno mexicano a llevar a cabo políticas públicas en pro de consolidar una sociedad “mucho más madura”, democrática y respetuosa de personas homosexuales, “en lugar de pensar ‘curarlas’ o erradicarlas”.