México DF,
junio 21 de 2010.
En el país16.2 millones de padres jefes de hogar mayores de 15 años vive con al menos uno de sus hijos, lo que equivale a 44.5 por ciento de los mexicanos mayores de 15 años señaló el Consejo Nacional de Población (Conapo).
De ellos 564 mil (3.5 por ciento), tienen entre 15 y 24 años, 14.2 millones (87.2 por ciento) se encuentran entre los 25 y 64 años, mientras que 1.5 millones (9.4 por ciento) son mayores de 65 años.
De éstos, 9.4 millones viven con dos o tres hijos, seguidos por 4.8 millones que viven con un solo hijo y 2 millones que viven con cuatro o más hijos.
Esta situación cambia al analizar a los padres jefes de hogares en zonas rurales, donde se advierte que de los 3.6 millones que lo conforman, 27.1 por ciento tienen un solo hijo, 51.9 por ciento 2 ó 3, y uno de cada cinco (21 por ciento) vive con cuatro o más.
En el otro extremo se encuentran 10.5 millones que viven en zonas urbanas, donde 30.6 por ciento convive con un solo hijo, 60.7 por ciento con 2 ó 3 y 8.7 por ciento con cuatro o más. Los padres jefes que viven en localidades mixtas suman 2.2 millones.
Mediante un comunicado el Conapo estimó que 96.1 por ciento (15.6 millones) se encuentra casado o en unión libre, 361 mil padres son viudos, 211 mil son divorciados o separados y 60 mil son solteros. En tanto que 695 mil jefes de hogar (4.3 por ciento) llevan la responsabilidad de ejercer la paternidad sin el apoyo de una figura materna.
Cerca de 9 de cada 10 padres jefes de hogar son económicamente activos, de éstos 96.4 por ciento (14.0 millones) se encuentran ocupados, y solamente 3.6 por ciento se encuentra desocupado (515 mil).
En México, buena parte de los padres jefes de hogar tiene un nivel de escolaridad equivalente o superior a la secundaria. El Conapo reporta que 6.3 por ciento no tiene ningún nivel de estudios, 36 por ciento ha cursado algún nivel de la primaria, 25 por ciento ha aprobado al menos un año de secundaria y 33 por ciento ha cursado algún grado de nivel medio o superior.
Los roles entre hombres y mujeres mexicanos –señala el documento-, han evolucionado con el tiempo. Ejemplo de ello es la mayor inserción de la mujer en el mercado laboral y el consecuente impacto en las actividades de los miembros de la familia. Ahora se observa que el padre se integra cada vez más al cuidado de los hijos y las actividades cotidianas para el bienestar de los integrantes del hogar.