“El hombre y lo sagrado: erotismo, sexualidad y religión”, así se llama el ciclo de conferencias que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) inició ayer en el Centro Cultural Isidro Fabela.
En la conferencia titulada “Sexualidad y religión”, primera del ciclo, la antropóloga Yólotl González Torres señaló que ambos conceptos son inseparables, toda vez que el impulso sexual se considera en general como un elemento sagrado, al cual, según las diferentes creencias, se le teme, por lo que se debe evitar o propiciar.
La especialista de la Dirección de Etnología y Antropología Social del INAH dijo que la “simbiosis” entre sexualidad y religión está presente desde las sociedades más antiguas del mundo.
Genitalidad, masturbación, pubertad, orgasmo, fertilidad, virginidad, menstruación, erección, eyaculación, gestación, parto, androginia, homosexualidad, travestismo, prostitución, pederastia, violencia sexual, incesto, monogamia, poligamia, celibato y castración forman parte de los rituales religiosos a lo largo de la historia de la humanidad, mencionó González Torres.
Indicó que en el judeocristianismo, el pacto de Dios está relacionado con el pene circuncidado de Abraham, el patriarca del pueblo elegido según este credo monoteísta.
Comentó que en las culturas india, china, griega y gnóstica, la expulsión del semen por parte de los dioses “tiene una fuerza especial, que puede llegar a ser peligrosa”. Por ejemplo, Urano, divinidad del cielo, quien antes de ser castrado produjo una poderosa eyaculación, la cual, formó la espuma del mar donde nació Afrodita.
En los diversos mitos de creación del universo en Mesopotamia, Egipto, las islas Trobriand y los mexicas figura un ser andrógino, que en “un sólido abrazo sexual” entre masculino y femenino da a luz a los dioses, quienes al no tener espacio ni luz entre los cuerpos de sus progenitores, son separados con violencia, y en consecuencia, se realiza la creación del cielo y de la tierra, relató la investigadora.
Hay mitos religiosos donde el coito o la masturbación de un ser primigenio solitario da lugar a la creación del mundo, por ejemplo, en la cosmogonía egipcia, que atribuye el origen del universo al autoerotismo de un dios, refirió la experta.
El incesto divino se encuentra en “prácticamente todas” las mitologías. El Rig Veda relata que el dios Prajapati o Brahman sintió deseo y procreó una hija con quien se unió sexualmente, ejemplificó.
En Nueva Guinea hay conductas homosexuales institucionalizadas. Dentro de los ritos de iniciación sexual de los varones, se separa a los niños del entorno femenino, se les sangra la nariz o el pene para emular la menstruación y se les somete a la felación, a fin de que ingieran el semen y así adquieran mayor masculinidad, narró la antropóloga.
En entrevista para NotieSe, González Torres afirmó que en las religiones de Canaán había diosas, las cuales, fueron suprimidas por el monoteísmo judeocristiano. En el Islam también se adoraban divinidades femeninas, agregó.
“Hay toda una corriente que dice que Dios no es un dios masculino, sino Diosa. Conocimos a una monja católica que sostiene esto, hay una Teología Feminista. Entre los griegos y los persas era muy común la homosexualidad y la bisexualidad”, expresó la académica del INAH.
La próxima conferencia del ciclo “El hombre y lo sagrado: erotismo, sexualidad y religión” se titula “Normas sobre la sexualidad del clero y los creyentes en documentos sobre el Primer Concilio Cristiano en España”, y se llevará a cabo el miércoles 19 de mayo de 2010 a las 19:00 horas en el Centro Cultural Isidro Fabela, ubicado en Plaza San Jacinto número 5, San Ángel. Entrada libre. Mayores informes al teléfono: 5616-2058.c