La iniciativa a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo en la Ciudad de México fue dictaminada ayer por las Comisiones Unidas de Administración y Procuración de Justicia, Derechos Humanos y Equidad de Género de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).
Tras una intensa discusión de aproximadamente tres horas, la propuesta de ley quedó lista para ser votada ante el pleno parlamentario del DF. Mediante diversas reformas a los Códigos Civil y de Procedimientos Civiles locales, la iniciativa contempla también la figura de concubinato para parejas homosexuales y limita el acceso a la adopción.
La reunión de las Comisiones Unidas fue pública y se llevó a cabo en el auditorio Benito Juárez de la ALDF, donde se congregaron alrededor de 200 simpatizantes de la propuesta, entre los que se encontraban representantes de asociaciones civiles y organizaciones de comerciantes del Centro Histórico.
Durante el debate, el legislador Fernando Rodríguez, del Partido Acción Nacional (PAN), aseguró que su bancada no está en contra de los homosexuales pero el matrimonio es una institución creada para la “procreación” de la especie humana.
Las parejas del mismo sexo son “respetables”; sin embargo, tienen una naturaleza distinta a las uniones conformadas por heterosexuales. Las relaciones entre homosexuales deben estar reguladas por leyes “especiales”, como ocurre con los adultos mayores, los bomberos, los discapacitados, las mujeres o los notarios. “Todos estos grupos tienen características propias. Equidad no es tratar a todos igual. Equidad es tratar igual a los que son iguales y diferentes (sic) a los que son diferentes”, manifestó el diputado blanquiazul.
Para el panista Carlo Fabián Pizano Salinas, el casamiento de gays es un debate “nuevo” que “trastoca” al matrimonio, una institución “milenaria” y “natural” hecha para llevarse a cabo sólo entre un hombre y una mujer.
Mientras la diputada blanquiazul Lía Limón criticaba que las reformas a favor de las bodas gay tienen “deficiencias jurídicas”, sus compañeros de bancada salieron del salón. Acto seguido, la panista pidió que se revisara si la Comisión de Equidad y Género tenía el número de integrantes necesarios para llevar a cabo la votación, esto con el fin de reventar la sesión.
Pero no procedió la petición de la panista porque según el artículo 47 del Reglamento Interior de las Comisiones de la ALDF, “podrá pasar lista al principio cualquier integrante que no pueda permanecer en la reunión de trabajo por causas de fuerza mayor, sin embargo, para el cómputo de la votación, únicamente se tomarán en cuenta los votos de los integrantes que se encuentren presentes”, explicó la diputada Beatriz Rojas, del Partido de la Revolución Democrática (PRD). Entonces, Limón se salió del salón de sesiones.
Antes de dejar la discusión, los panistas arguyeron errores de procedimiento y que por ser “polémica” la iniciativa de matrimonio universal requiere de una “consulta social amplia”, pues está hecha “al vapor”.
El dictamen fue aprobado en lo general con diez votos a favor y cero en contra; pero los perredistas Edith Ruiz Mendicuti y Julio César Moreno pidieron agregar a los artículos 146 y 391 del Código Civil capitalino un segundo párrafo en el que se prohibiera la adopción a las parejas gay, con el fin de generar mayor consenso parlamentario cuando el proyecto suba al pleno y evitar que el tema sea usado por grupos conservadores para echar abajo la iniciativa. La propuesta fue avalada con siete votos en pro y tres en contra.
El diputado José Arturo López Cándido, del Partido del Trabajo, señaló que los derechos humanos no necesitan consultarse. La propuesta de matrimonio gay tiene su fundamento en la lucha histórica del movimiento lésbico-homosexual. La iniciativa “de avanzada” se inscribe en un momento en el que la derecha política ha hecho retroceder a México en 17 estados del país con la aprobación de leyes antiaborto.
Por su parte, Alejandro Carbajal, vicecoordinador del PRD en la ALDF, cuestionó la postura del PAN. “¿Acaso la gente con una preferencia sexual diferente le cobran un impuesto diferente? Algunos gobiernos de este país han prohibido a las mujeres utilizar minifaldas, ¿eso no es discriminación? ¿Qué pasa si una pareja heterosexual es estéril? ¿No le van a permitir casarse?”
En tanto, el perredista Guillermo Orozco indicó que cuando el dogmatismo se impone a la razón genera “oscurantismo”.
A su vez, David Razú Aznar, presidente de la Comisión de Derechos Humanos, consideró que el matrimonio del mismo sexo no afectará las garantías de terceros; permitirá a la comunidad lésbico, gay, bisexual, travesti, transgénero y transexual el acceso a la seguridad social, y está fundamentado en el Programa de Derechos Humanos del Distrito Federal.
En entrevista con NotieSe, el hoy perredista confió en que el dictamen se vote antes de que termine el actual periodo de sesiones. “Esperemos que sea la próxima semana”.