Copenhague, Dinamarca,
julio 29 de 2009.
“En Cuba seguimos haciendo la revolución social, política y sexual”, comentó Mariela Castro, directora del Centro Nacional de Educación Sexual (Cenesex), una instancia del Estado cubano que trabaja de manera transversal con diferentes instituciones para influir en el mejoramiento de las políticas públicas asertivas.
Durante su participación en la Conferencia Internacional LGBT de Derechos Humanos, la sobrina del líder revolucionario Fidel Castro e hija del actual mandatario de ese país, expresó que en Cuba se dan cambios sustanciales en materia de diversidad sexual, pues el Estado promueve el activismo social vinculado con las instituciones públicas para reivindicar derechos de homosexuales, lesbianas y personas transgénero.
Explicó que en Cuba la homofobia no se manifiesta con violencia física como sucede en otros países de América Latina, aunque sí reconoció que aún los homosexuales, lesbianas y transgénero son discriminados en algunos espacios públicos y en las mismas familias.
Por tal motivo, “una de nuestras apuestas ha sido incidir con educación liberada de mitos y prejuicios que heredamos de la cultura”.
A pregunta de un participante en la conferencia, Castro respondió que las familias conformadas por personas del mismo sexo existen en Cuba, “las hay, son productivas y aportan a nuestra sociedad tanto como las conformadas por hombres y mujeres”.
Subrayó que en Cuba no se pide el matrimonio entre personas del mismo sexo porque en si mismo en la isla muy pocas personas (heterosexuales) que recurren a ese esquema de unión. A lo que le apuestan es que el Estado cubano proteja por ley a todas las personas que vivan dentro de un núcleo familiar, cualquiera que éste sea.
Uno de los logros más significativos de los últimos años ha sido la visibilidad de la comunidad LGBT en la isla a partir de que Cuba reconoce el 17 de mayo como Día Nacional contra la Homofobia.
“Los y las activistas, junto con el Cenesex hemos logrado ese avance, el cual se ha dado gracias a estrategias pedagógicas basadas en la metodología educativa de Paulo Freire, en la que se involucra a personas que trabajan en las instituciones públicas y se les subrayan aspectos relacionados con los derechos de las personas homosexuales a ser tratadas con dignidad por parte de las instituciones del Estado”.
En entrevista con NotieSe, Mariela Castro informó que su padre ha tenido que educarse en los temas de la sexualidad. “él es parte de la población cubana, que también se educa, que también aprende y que también está cambiando constantemente… mi madre empezó este trabajo desde la década de los años 60 y ha influido mucho sobre mi padre para que entienda lo bueno de estas políticas… él respeta mucho el rigor con el que trabajamos en Cenesex y lo más importante es que hay un diálogo… mi padre no se cierra al diálogo con nosotros”, concluyó.
*La cobertura de los Outgames se realiza gracias al apoyo de las empresas Corporativo CabaréTito y Limpieza Máxima (Limax), así como de la Secretaría de Cultura del GDF.