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De la Comunicación Popular y Alternativa a la Comunicación Ciudadana. En la ruta de nuevas concepciones y estrategias


  • Foro: Medios alternativos a través de Internet
  • X Aniversario de la Agencia de Información NotieSe
  • Tanius Karam
    México DF, noviembre 04 de 2008.
    Agradezco en primer lugar la amable invitación se la que he sido objeto. De manera particular al profesor José Antonio Medina por haberme incluido dentro del selecto grupo de panelista. Debo iniciar esta nota con una gran disculpa por no estar físicamente, sin embargo me permito compartir las siguientes ideas para el debate. Espero sinceramente puedan ser de utilidad.
     
    De la misma manera comenté con el prof. Medina que quisiera centrarme en una reflexión académico sobre algunos aspectos constituyentes de la “comunicación alternativa” y de características que me parece importante resaltar sobre la agencia NotieSe a la que ahora festejamos y celebramos. Se trata de una breve reflexión teórica, que espero, en lugar de incomodar, pueda enriquecer la imagen que sobre la comunicación participativa y ciudadana tenemos.
     
    1. Presentación 
    Permítaseme un recordatorio sobre algunos aspectos de lo que en América Latina se conoció como “comunicación popular” (CP), “comunicación alternativa” (CA), “comunicación comunitaria”, “comunicación educativa”. No son sinónimos exactos, pero revelan una intencionalidad de un modo de entender y ejercer la  comunicación, aspectos en los que la dimensión grupal es importante, el ideal de la comunicación se realiza más en el cara-cara que en la comunicación masivamente mediada, el umbral de acción en la línea de concebir a su participante como sujetos de su propia historia.
     
    Decir “popular o “alternativo” era algo básicamente ligado a las prácticas si no directamente políticas, sí con familiaridad en ese sentido de la acción social. La CP y CA es un modo de entender la comunicación, un estilo de ejercerla y concebir a los medios (tanto “macro” como “micro” medios). Estas prácticas de comunicación, tenían por común denominador la creación de medios y sistemas de difusión propios de información con una intencionalidad política de participación o reivindicación de demandas sociales. Ante los medios audiovisuales tradicionalmente autoritarios, la CP fue un concepto (y una práctica) muy utilizado para nombrar todas esas realidades comunicativas que no estaban insertas en el aparato dominante (estado, empresarios, ejército, consorcios de comunicación constituidos) y contra las cuales se pronunciaban; aquí apareció un punto de enlace muy interesante entre algunas prácticas de CP o CA y la Comunicación Educativa a través de “educación para los medios”, ecuación a distancia o experiencias de recepción crítica de los medios[1].
     
    Ahora bien lo “participativo”, “popular”, “alternativo”, “comunitario” son campos que se yuxtaponen en ejercicio de la comunicación que no necesariamente son emancipadores (y por tanto no podría en sentido estricto recibir el nombre de “popular” o “alternativas”) pues se encuentran ejercicios (de hecho no carente de buena intención) asistenciales, o bien otras formas de expresión que simulan la auténtica participación política; o la idea de la “información popular” no confrontada con las condiciones reales de existencia, en la que se vincule la vida de todos los días con una visión amplia de la justicia, la democracia y los derechos humanos. No todo instruccional-formativo (curricular, formal…) es educativo; como no todo lo “popular” es (per se) alternativo; o el uso de micro-medios y discursos altamente incitativos supone dinámicas promotoras de la comunidad.
     
    No hay que olvidar el contexto en el que se desarrollo este movimiento de la CP o CA. Si bien son ampliamente conocidas, conviene tenerlas en cuenta como un marco general que las justifica y las explica: la Guerra Fría, los modelos exportadores de desarrollo y sus intentos por usar los medios como componente importante, la paulatina transnacionalización de la información, la sensibilidad con respecto a las implicaciones ideológicas del imperialismo cultural, las guerras de emancipación nacional (con la experiencia cubana a la cabeza) y luego las luchas de liberación en América Central, las dictaduras militares del cono sur, los intentos por teorizar críticamente la sociología (aportes de la teoría de la dependencia las fuertes críticas a las teorías desarrollistas).
     
    Lo anterior subordinó prácticamente al vocabulario y las mediaciones teóricas del marxismo o la sociología crítica para construir el discurso; hoy día muchas de las categorías del marxismo nos parece siguen siendo vigentes, algunas forman parte de los cursos básicos de economía política, pero no podemos ni remotamente aplicar una visión literal a un mundo, distinto del imaginado por Marx y los primeros ideólogos de las internacionales socialistas. Dentro de la misma tradición crítica hay grandes fenómenos explicativos imprescindibles hoy día para pensar sobre CP y CA como son las vertientes culturales para la explicación de ciertos fenómenos, las teorías feministas, los estudios pos-coloniales, los nuevos paradigmas de la complejidad, etc.
     
    En resumen podemos decir que la CP se entiende como un vasto campo de intercambios de mensajes (informaciones, expresiones) que realiza el pueblo en su propio seno y hacia el resto de la sociedad, en su tarea de constituirse como sujeto histórico. Las iniciativas de CP las realizan agentes del pueblo, movidos por la necesidad de satisfacer inquietudes propias y de contrarrestar los efectos de sentido construidos por la dominación. La CP es un proyecto renovador que opone el diálogo al verticalismo, la participación al autoritarismo, la movilización consciente a la instrumentalización y el pluralismo a la unidad ideológica monocorde.
     
    2. Algunas aclaraciones y desplazamientos
    Rosa María Alfaro[2] ha explicado cómo la propuesta clásica en la que sustentaban la CP y CA quedó trunca con la caída del socialismo real: Los actores sociales dejaron de percibirse como sujetos contradictorios y opuestos; los límites de lo “popular” se obscureció. A la par, emergieron procesos más amplios de la globalización y la tendencia económica hegemónica; asistimos a una época donde los sujetos se constriñen hacia una gran reflexividad, en medio de un proceso de desterritorialización y de hibridación cultural.
     
                El nuevo paradigma para conceptuar la comunicación popular y alternativa es lo que se llama “comunicación ciudadana”, y parece incluirlo los modelos explicativos para lo “popular”, lo educativo y lo comunitario. La noción de ciudadanía proviene del liberalismo tradicional burgués; lo “ciudadano”, ha desplazado en algún sentido, la categoría de “pueblo”; el gran actor parece ser la  “sociedad civil”, que aglutina, entre otros sectores a las organizaciones populares que desarrollaban su trabajo con los sectores más desfavorecidos. No es posible establecer sinonimias o paralelismos simétricos entre “pueblo” y “sociedad civil”. La “sociedad civil” (SC) que se ha visibilizado, al menos tiempo que otros procesos más amplios y complejos como son el cambio de modelo económico de la sustitución de importaciones, la intervención estatal reguladora a un modelo de mercado neoliberal dependiente, la pérdida de poder y soberanía de los Estados ante la globalización económica y la influencia de organismos supranacionales.
     
    La SC aglutina hoy día a una pluralidad de actores colectivos y sociales que democratizan e interpelan al Estado, al mismo tiempo que, con su participación más activa, acelera procesos de diferenciación entre el estado, el sistema político y la misma sociedad.
                 
    3. Con ánimo didáctico: algunas explicaciones para la comunicación ciudadana
     
    En este apartado queremos hacer una caracterización de esta comunicación ciudadana en la que claramente se inscribe el ejercicio que realiza NotieSE. En el fondo es una manera de resumir los principales elementos de esta agencia informativa. Creo que estos ejercicios de descripción ayudan a reflexionar más claramente sobre lo que la agencia realiza así como delinear líneas de acción.
     
    a)     Los actores de la comunicación ciudadana. Los actores de los procesos de comunicación popular y alternativa no son más clases sociales aisladas, conceptuadas de formas antagónicas. Los sujetos o actores (nominación que va depender de la tradición teórica que los nombres), no se reducen a la perspectiva material y económica, ni a su posición política con base a esta geografía económica. Desde hace varias décadas, las consideraciones de los componentes socio-culturales forma parte un análisis básico para conocer del destinador-destinatario de la comunicación. Ello supone la manera como la sexualidad, las formas del consumo, las dinámicas del entretenimiento, la apropiación de los mensajes mediáticos y otra serie de factores, ayudan a modelar la identidad social. La pobreza “cede” a formas más complejas y sofisticadas de marginación y explotación, de invisibilidad y exclusión. Sin negar el peso de la variable socio-económica, no podemos quedarnos en ella.
     
    Si bien los “actores tradiciones” de la CP y CA eran líderes de movimientos, profesores en zonas de marginación, periodistas populares, animadores de comunidades base, trabajadores sociales; se suman a estos protagonistas históricos nuevos actores que otros marcos explicativas podrían considerar opuestos, como son las clases medias, los profesionistas, las organizaciones de muy diverso cuño, las redes sociales de comercio justo, agencias de información alternativo, colectivo que reivindican derechos sexuales, sociales, etc.
     
    b)     Los instrumentos utilizados por la comunicación ciudadana. Los instrumentos materiales son el cambio más evidente de la CP y CA en estas décadas. Al reflexionar sobre éstos, hay que hacerlo de sus códigos de representación, sus procesos semióticas y las modalidades de interacción que posibilitan.
    El instrumento central son las “nuevas tecnologías de información y de conocimiento” (NTIC), que genera una nueva idea de espacio social (el ciberespacio), nuevas formas de socializar, nuevos géneros y formatos de una comunicación más que masiva, informacional sustentada por no por mensajes sino por flujos informativos.
    Las NTIC se organizan por el principio de “convergencia tecnológica”, por acumulación de una racionalidad que prácticamente re-funda las prácticas de CA. Las nuevas tecnologías posibilitan la articulación entre actores locales y globales, además de potenciar los acercamiento presenciales que este movimiento ha tenido en los varios momentos de su encuentro, Foro Social de Porto Alegre, Seattle, Mumbay (India).
    Junto con el debate de los instrumentos, viene la racionalidad, los criterios de uso, las variables influyentes de los lenguajes y sus modos de aplicación. Las tecnologías permiten la excesiva digitalización de los procesos sociales, de los medios y técnicas para recolectar y procesar información; en el mundo de la política ha imperado el marketing no sólo como una técnica, sino un proceso que impregna al lenguaje político y los modos de relacionarse los actores sociales; el valor de la información, el peso de las encuestas, la reacción de sus actores a información mediada, la perdida del cara-cara como modelo para realizar la comunicación política.
     
    c) Las expresiones de la comunicación ciudadana, lo cual nos orienta a pensar las narrativas, los productos y modos de manifestación que los actores de la CP y CA han generado. La riqueza expresiva del movimiento popular, los modos de apropiación del espacio público de algunos grupos (graffiti, performance, teatro popular, instalaciones); los modos expresivos de la manifestación pública (que al menos en México, no fueron frecuentes hasta los ochenta), la visibilidad de nuevos rostros deja ver modos y modalidades expresivas que el estudioso de la comunicación tiene que considerar. En la expresión, como nos enseña la filosofía se expresa el ser mismo del actor de la comunicación; no es su reflejo, sino su materialización como actor público.
     
    c)     Las representaciones que vehiculan los actores y mensajes en los circuitos de la comunicación ciudadana. Para Moscovici[3], un autor clásico del tema, una representación social es una modalidad particular de conocimiento cuya función es la elaboración de los comportamientos entre los individuos. Es un corpus organizado de las actividades psíquicas gracias a las cuales los ser humanos hacen inteligibles la realidad física y social, se integran en un grupo o en relación cotidiana de intercambios, liberan los poderes de su imaginación.
    Uno de los elementos importantes en la representación de las organizaciones y su trabajo es el horizonte de la utopía como un factor importante en la construcción de representaciones. Con la utopía, justo a contra-discurso de los que dictan la atmósfera “posmoderna”, los actores de la CP y CA son “modernos” en tanto que se siguen viendo animados por narrativas totales, por la contraposición al relativismo y la certidumbre en los macro-valores (justicia, solidaridad, amor…)
     
    Queremos subrayar a NotieSE como un actor social de un tipo de comunicación sustentada en los valores de la diferencia, la diversidad y la pluralidad, que aun cuando el eje de su agenda sea los derechos sexuales y la expresión de identidades sociales, con los sistemas de información, las redes que generar, la “agencia” es un aglutinador de varios procesos sociales.
     
    4. Cierre
     
    Quiero terminar esta presentación con algunas preguntas ideas. En primer lugar subrayar la importancia que tienen las agencias de información alternativa, cuyo reto es ser articuladores de muy distintos esfuerzos, NotieSE más que un lugar de difusión, es un espacio de encuentro y articulación donde distintos actores pueden hacer más significativa su acción, así como facilitar nuevas interpretaciones sociales. Enviar información —lo que aparentemente haría una agencia— no sólo es el ejercicio deponer a disposición de lectores datos, textos sobre algunos temas, sino visibilizar una serie de fenómenos, esfuerzos y expresiones mediante una información compartida.
     
    Más que una comunicación confrontante, se trata de un ejercicio aleccionador, de la difusión en cuanto “universos de sentido” más cercanos a una sociedad plural, diversa, compleja donde conviven distintas identidades religiosas, sociales, sexuales, políticas. El valor “diversidad” no es el único, se potencia también el “respeto”, la “diferencia” con una clara interpelación a los pensamientos únicos y fundamentalistas.
     
    Así, cada emisión de NotieSe, no es solamente un número; sino que refuerza los valores constituyentes de una nueva sociedad, una nueva comunidad que sin negar su tradición, la refunda. No se trata de oponerse o contrarrestar, sino de reconocer e integrar. Así su movimiento es “sustantivo”, porque suma y potencia movimientos de la sociedad hacia un entorno más diferencia y pleno, más intenso y expresivo.
     
    Todas estas menciones las quiero subrayar, porque muchas veces la comunicación alternativa, popular, ciudadana, participativa, se basa en un ejercicio muy intenso de la comunicación, muy confrontante, donde no siempre los colectivos se detienen para analizar las características del tipo de comunicación que realizan. En ese sentido, este foro es una oportunidad inigualable para que NotieSE y quienes estamos vinculados a ella reflexionemos sobre otros modos del ejercicio de la comunicación y la manera como NotieSE, junto con tantas experiencias de comunicación ciudadana, está ayudando a generar una nueva idea de sociedad y que a cada vez distintas identidades socio-culturales puedan vivir su expresión de manera más plena.
     
    Termino ya. Felicito el ejercicio de la agencia NotieSE y hago votos para su crecimiento y expansión, para sus usos más diversos y creativos de la comunicación, para el fortalecimiento de las redes vinculadas a este ejercicio de la comunicación, donde como sucede, quienes leemos o interactuamos con ella, somos más que receptores pasivos, para convertirse en sujeto de nuestra acción social. Muchas gracias.


    [1] Hay una antología clásica sobre recepción crítica, ver: Charles Creel, Mercedes y Guillermo Orozco, Educación para la recepción. Hacia una lectura crítica de los medios, Trillas, México, 1990.
    [2] Alfaro, Rosa María (2001) Culturas populares y comunicación participativa. En la ruta de las redefiniciones. Artículo en línea (mayo 2005) Disponible en http://www.ourmedianet.org/papers/om2001/MariaAlfaro.om2001.pdf
    [3] Moscovici, Serge (1979) El psicoanálisis, su imagen y su público, Buenos Aires. Huemul. P.17-19

    Suplemento Letra S

    No. 213 | abril 09 de 2014
    Reensamblar la maquinaria. Sistema Nacional de Salud Universal. México tiene el gasto en salud más bajo de todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
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